El cierre de caminos es una acción más para preservar el espacio de la ribera del río Llobregat y potenciar su descubrimiento a pie o en bicicleta. Así, las puertas de entrada al parque agrario se cierran desde las 17 horas del viernes hasta las 7 de la mañana del lunes y durante los festivos.
La zona de la ribera ha dejado atrás la imagen de un espacio que daba la espalda a la ciudad. Las actuaciones realizadas en los últimos años han conseguido reconciliar a la ciudadanía con el río, que ha pasado de ser una zona casi olvidada a uno de nuestros principales valores.
Pero mantener este espacio es un trabajo permanente. En la preservación de este territorio es clave la limitación del tráfico rodado a los vehículos no autorizados cerrando los principales caminos agrícolas.