Gran escultura de bronce y hierro que se encuentra en el parque de la Fontsanta y que fue inaugurada en 1998.
Su autor fue el prestigioso artista Xavier Medina-Campeny. Una obra en defensa de los animales y la naturaleza, que pretende criticar la aniquilación sistemática de especies sea por lucro o por falsamente atribuidas propiedades curativas.
En la escultura, el mono tiene como padres un búfalo y un ciprés.
Es un mensaje críptico, que apuesta por el futuro, que quiere que el mono salte lleno de libertad, que los búfalos vuelvan a ser numerosos y que los árboles crezcan y no se quemen.
Se trata, en definitiva, de un canto a la existencia, en el mundo animal y vegetal, a todo lo que está vivo y que, por tanto, tiene el riesgo de ser destruido, de desaparecer.